miércoles, 27 de marzo de 2019

Localizaciones - Paterna

En Dolor y Gloria (2019), el director de cine Salvador Mallo (Antonio Banderas) recuerda su infancia y rememora cuando emigró con sus padres (Penélope Cruz y Raúl Arévalo) a Paterna, un pueblo de Valencia, en busca de prosperidad.

Jacinta (Penélope Cruz) en Paterna en Dolor y Gloria (2019)

Paterna es un municipio de la Comunidad Valenciana, situado en la comarca de la Huerta de Valencia, a 5 km al noroeste de Valencia, y en la ribera izquierda del río Turia. En el casco urbano de Paterna se conservan varios conjuntos de casas-cueva, en donde llegó a residir a principios del siglo XX el 40% de la población de Paterna y de las que llegó a haber más de 500. Las viviendas excavadas a modo de cueva son de origen morisco, si bien en Paterna no se constatan en gran número hasta el siglo XIX. Se pueden diferenciar dos tipologías: las excavadas directamente en un desnivel del terreno (coves de façana) y las que excavan un patio común que sirve de fachada a un grupo de dos a cuatro viviendas (coves enclotades). A partir de la década de 1950 se fueron abandonando progresivamente. El ayuntamiento de Paterna ha promovido en las últimas décadas la conservación de las cuevas restantes, tras la consolidación de los espacios culturales, con proyectos como la «ciudad de los oficios perdidos» o la «cueva de los alfareros» que ceden espacios de las cuevas a artesanos locales.

Torre y cuevas de Paterna en la actualidad

La Torre de Paterna es una antigua torre de defensa de origen islámico, que perteneció a los sucesivos señores de la villa hasta que se donó al ejército español en 1869. Su construcción data de finales del siglo XI y principios del XII. Está declarada bien de interés cultural junto con las casas-cueva que surgieron posteriormente en sus alrededores y que conforman ahora el «parque urbano de la Torre y el Palau».



martes, 26 de marzo de 2019

Chicas Almodóvar - Julieta Serrano

Julieta Serrano

Julieta Serrano (Barcelona, 1933) se crió en el seno de una familia de actores entre Barcelona, Valencia y finalmente Madrid, donde entró a formar parte de la Compañía teatral de José Tamayo Rivas. A lo largo de su carrera la actriz ha compaginado cine con teatro y televisión. Sobre las tablas ha participado en montajes como Medida por medida (1955), La Orestiada (1959), La loca de Chaillot (1962), Delito en la Isla de las Cabras (1962), La barca sin pescador (1963), Los verdes campos del Edén (1963), La casa de Bernarda Alba (1964), Romeo y Jeannette (1966), Doña Rosita la soltera (2004), Medea (2009) o El malentendido (2013).

Ha participado también en algunas producciones y series de la pequeña pantalla, como Tres eran tres (1973), serie de gran éxito en su momento que protagonizaba junto a Emma Cohen y Amparo Soler Leal, o Gatos en el tejado (1987), donde compartía reparto con José Sacristán. Más recientemente ha participado en la producción Herederos (2008 - 2009), junto a Concha Velasco, Algo que celebrar (2015) y Arde Madrid (2018).

En el cine, debutó con la película Secuestro en la ciudad (1965), a la que siguieron El juego de la oca (1966) y Crónica de nueve meses (1967). En la década de los 70 participó en un gran número de largometrajes, como Mi querida señorita (1972) y El amor del capitán Brando (1974), ambas de Jaime de Armiñán, La prima Angélica (1974) de Carlos Saura, o Vámonos Bárbara (1978) de Cecilia Batolomé. En los ochenta Julieta inició una colaboración con Pedro Almodóvar, convirtiéndose en habitual en sus películas. Tanto la década de los ochenta como la de los noventa fueron muy prolíficas para la actriz, trabajando en películas tan prestigiosas como Tata mía (1986), Salsa rosa (1992), El amante bilingüe (1993) o Cuando vuelvas a mi lado (1999). Más recientemente hemos podido verla en Villaviciosa de al lado (2016) y El aviso (2018).

En 2018, Julieta Serrano recibió el Premio Nacional de Teatro concedido por el Ministerio de Cultura y Deporte por «su incansable búsqueda artística e intelectual, el compromiso y su generosidad en el trabajo, su cercanía y su incalculable talento interpretativo».

Julieta Serrano participa ya en el primer largometraje de Pedro Almodovar. En Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón (1980), Julieta Serrano aparece brevemente como una actriz  que acaba de salir corriendo del teatro en el que representa La Dama de las Camelias en busca de su hijo, quien se ha colado en la discoteca-ring en la que se encuentran Pepi (Carmen Maura) y Bom (Alaska).

Julieta Serrano es la señora disfrazada de Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón (1980)

En Entre Tinieblas (1983), Julieta serrano interpreta a la madre superiora de la singular Congregación de las Redentoras Humilladas, adicta a la heroína y locamente enamorada de la cantante de boleros Yolanda Bel (Cristina S. Pascual). Por su interpretación, la actriz consiguió el Premio Sant Jordi de Cine a mejor actriz.

Julieta Serrano es la madre superiora en Entre Tinieblas (1983)

En Matador (1986), Julieta Serrano interpreta a Berta, la madre de Ángel (Antonio Banderas), uno de los alumnos más aplicados y desiquilibrados del torero Diego Montes (Nacho Martínez). Berta es una fanática seguidora del Opus Dei que intenta y consigue que su hijo viva obsesionado por un complejo de culpa de dimensiones psicóticas.

Julieta Serrano como Berta, la madre fanática de Matador (1986)

En Mujeres al borde de un ataque de nervios (1988), Julieta Serrano interpretó quizás el papel por el que siempre será recordada, el de la desquiciada Lucía, primera mujer y víctima de Iván (Fernando Guillén)  y madre de Carlos (Antonio Banderas). Por este papel fue nominada al Goya a mejor actriz en 1988.

Julieta Serrano como Lucía en Mujeres al Borde de un Ataque de Nervios (1988)

En Átame! (1990), Julieta Serrano es Alma, la sufrida mujer del célebre director de cine de serie B Máximo Espejo (Francisco Rabal).

Julieta Serrano es Alma en Átame! (1990)

En Dolor y Gloria (2019), interpreta a Jacinta, la madre del director de cine Salvador Mallo (Antonio Banderas), en su vejez. Es la tercera vez que Julieta Serrano interpreta el personaje de madre de Antonio Banderas en un film de Pedro Almodóvar. En esta ocasión, el personaje está inspirado en la propia madre del director. Su interpretación le valió un premio Goya a mejor actriz de reparto.

Julieta Serrano es Jacinta en Dolor y Gloria (2019)

domingo, 24 de marzo de 2019

Noticias - Dolor y Gloria: El Primer Deseo

Pedro Almodóvar reflexiona sobre Dolor y Gloria, su nueva película, en un texto propio publicado por El País. «¿Es Dolor y Gloria una película basada en mi vida? No, y sí, absolutamente», reflexiona el director.

Antonio Banderas y Pedro Almodóvar durante el rodaje de Dolor y Gloria (2019)

Todas mis películas me representan. Es cierto que esta me representa más, pero desde el momento en que empiezo a escribir sobre una base conocida —procedente de la realidad, de algo que he leído en el periódico, que me han contado, de lo que he sido testigo o simplemente un episodio de mi propia vivencia— la historia empieza a encontrar su verdadero camino (cinematográfico, en este caso) para convertirse en ficción. El resto del trabajo lo hago guiado e impulsado por la imaginación. Y la imaginación no se preocupa tanto de la verdad como de la verosimilitud, y de que el resultado sea entretenido y emocionante.

La historia de Dolor y Gloria muestra a un hombre a sus 60 años, varado en el sofá de su casa por una depresión provocada por diversas causas: la edad (formado en los ochenta, está acostumbrado a vivir siempre juvenil y explosivamente), una severa operación de espalda que le provoca múltiples dolores y le impide moverse como antes, la sensación de que su pésima forma física le impedirá volver a rodar una película y el aislamiento al que él mismo se ha condenado (si dejas de contestar al teléfono y de llamar, en dos años se olvidan de ti).

En esta soledad sin horizontes al personaje le sobra tiempo. Y el tiempo libre es como un desierto en el que se desorienta. De modo natural, la soledad y el silencio le traen como un viento fresco retazos de su infancia. Nunca había tenido tiempo para recordar. No es un personaje al que le guste mirar atrás, siempre vivió en el futuro, en las historias que escribía y rodaba, y toda su vida pendía de esa excitación de la escritura y de la gran aventura de los rodajes.

No es que me moleste que la película se vea como una autoficción, y me parece halagador cuando dicen que hay un momento en el que Antonio Banderas, que encarna a Mallo, desaparece y me ven a mí. Me impresiona porque Antonio en ningún momento intentó imitarme, aunque tenga mi pelo, mi casa, mis colores... Salvador Mallo, así se llama, recuerda su infancia y los últimos meses de la vida de su madre, a la que cuidó y que le dejó un recuerdo amargo. En las relaciones materno-filiales siempre hay silencios, es un modo de respetarse mutuamente y evitar problemas.

La autoficción en literatura es un género respetado con verdaderos hitos: De vidas ajenas, de Emmanuel Carrère; El año del pensamiento mágico, de Joan Didion, o el libro del hijo de Juan Giralt sobre su padre (Tiempo de vida, de Marcos Giralt Torrente). Todos son grandes crónicas sobre el dolor y la pérdida. La literatura que viene de la realidad, del yo, es un género que ya tiene muchos años, si pienso en A sangre fría, de Capote, o en Tom Wolfe. En cine tiene una tradición más reducida y me temo que está peor visto o se presta a una apreciación ambigua.

Dolor y Gloria no es autoficción, pero es cierto que la película parte de mí mismo. No habría guion si no hubiera sido operado de la espalda y vivido el largo posoperatorio y la inmovilidad que vino después, así como el cambio radical que experimentan los músculos para compensar la «fijación» de la mitad lumbar. Pero no quiero hablar de ello, no soy una víctima ni quiero que se me vea así. Hay enfermos reales que están infinitamente peor que yo; por respeto a ellos no soy quién para hablar del dolor. Salvador está peor que yo, pero tampoco quiero que se queje, los problemas del personaje van por otro lado.

En cuanto a mis relaciones con los demás, Dolor y Gloria no es una película en clave en la que buscar quién se esconde detrás de los personajes. Por supuesto que he partido de sentimientos propios reales, pero me han servido para escribir la primera línea. El resto es inventado, imaginado, impulsado por la fuerza de la ficción.

Todo en mi cine es representación, siempre he huido del naturalismo, no pretendo que mis películas parezcan reales. Pero sí pretendo que el espectador se reconozca en ellas. No busco que en las escenas con Julieta Serrano piense si yo tuve problemas con mi madre, sino que se vea a sí mismo frente a su propia madre, que admire la ejecución delicada e intensa de la actriz y se emocione con la interpretación de Antonio Banderas cuando la mira y escucha. Que cuando hable de mis amores truncados piense en sí mismo, en su relación con el deseo, correspondido o no, y en la importancia de haber amado, no importa cómo le haya ido, porque lo importante es amar.

Soy muy pudoroso en la vida real, pero mi pudor desaparece cuando escribo y dirijo, en esos momentos estoy desnudo y me siento totalmente libre. Por supuesto, la película habla del cine y de la importancia del cine en mi vida. Podría decir que el cine es mi vida o que mi vida es el cine. La auténtica droga de la película es el cine, no la heroína, la verdadera dependencia de Salvador es la de seguir haciendo películas, el cine le ha vampirizado por completo.

Hay una vaga similitud, de la que no era consciente cuando rodaba, entre Dolor y gloria y Arrebato, de mi amigo Iván Zulueta. Los protagonistas de ambas son directores, bastante aislados y con una precaria relación con la realidad. Ambos consumen heroína, pero de modo muy distinto: José Sirgado es en Arrebato un consumado yonqui de unos 35 años, Salvador Mallo empieza a tomarla a los 60 como analgésico para sus dolores de espalda.

Sirgado descubre que cuando se filma a sí mismo en super8, siempre bajo los efectos de la heroína, la cámara arrebata su imagen durante unos cuantos fotogramas (su imagen desaparece y el fotograma se vuelve rojo oscuro). Esa ausencia de su imagen le intriga, le atrae y le obsesiona. En las posteriores filmaciones, la cámara le fagocita durante más fotogramas, el rojo dura cada vez más, lo mismo que su ausencia. El rojo de la imagen arrebatada es un oscuro misterio, probablemente la advertencia de un final o la transición a otro estado de naturaleza desconocida. Huida, entrega e inmolación. Sirgado decide dejarse arrebatar para no volver a su vida material nunca más. La cámara y la droga le absorben hasta engullirlo para siempre.

En Dolor y Gloria la heroína tiene la función opuesta; cuando Salvador la toma abre la puerta a un lugar luminoso donde su madre canta mientras lava la ropa, llega con su familia a un pueblo pintado de blanco con chimeneas a ras de suelo y un torreón legendario, un lugar mítico.

El gran problema de Mallo es que a causa de sus dolencias cree que no volverá a rodar, trabajo muy físico para el que no se ve en condiciones. Y sin un rodaje a la vista su vida carece de sentido. Pero hay algo más: en su estado depresivo no dispone de ninguna historia que contar. Solo podría hablar de sí mismo, y en sus circunstancias eso le repele (a mí no, por eso soy yo quien cuenta su historia).

Cuando Salvador encuentra en una galería de segunda una acuarela —el retrato que un joven albañil le hizo en la cueva de su infancia— recuerda vívidamente 50 años después la pulsión del primer deseo. Y vuelve a sentir que esa historia debería ser narrada. (Esta es la historia que Salvador cuenta, no yo, la que lleva por nombre El primer deseo). Es un sentimiento apasionado y vertiginoso, el mismo que yo he sentido antes de cada una de mis 21 películas. Y esa necesidad imperiosa de narrar El primer deseo le salva la vida.

sábado, 23 de marzo de 2019

Localizaciones - Cine Doré

En Dolor y Gloria (2019), la Filmoteca Española organiza un ciclo sobre cine rodado en Madrid para el que programa Sabor, película dirigida por Salvador Mallo (Antonio Banderas) en los años ochenta. La proyección tiene lugar en el Cine Doré.

El Cine Doré en Dolor y Gloria (2019)

Situado en el barrio de Lavapiés, el Cine Doré es un edificio modernista que alberga en la actualidad la sala de exhibiciones de la Filmoteca Española.

También aparece en Hable Con Ella (2002), donde Benigno (Javier Cámara), aprovechando una de las escasas noches que tiene libres, acude al Cine Doré a ver Amante Menguante, una película muda española que narrará más tarde a Alicia (Leonor Watling) en una de las escenas clave del film.

El salón Doré fue construido en 1923 por el arquitecto Críspulo Moro Cabeza, bajo la promoción del industrial Arturo Carballo Alemany. En los años inmediatamente posteriores a su inauguración, el Cine Doré fue bastante célebre y el negocio muy próspero. Pero a partir de los años treinta, el Cine Doré se convertiría en una sala de reestreno con dos sesiones diarias y hasta su cierre, en 1963, sería un cine de barriada, conocido popularmente como el Palacio de las Pipas. Finalmente, en 1982 la Corporación Municipal adquirió el Cine Doré para albergar la Filmoteca Española.Una cuidadosa reforma permitió recuperar la bella fachada y la sala principal. Además se construyó otra sala de proyección en el sótano y en el vestíbulo del complejo se abrió una cafetería y una librería especializada en temas cinematográficos.

Fachada modernista e interior de la sala del Cine Doré

Existen distintas versiones sobre el motivo de la elección del nombre Doré. La versión más plausible sostiene que el nombre lo tomó su fundador, el empresario Arturo Carballo, inspirándose en el Gran Salón Cine Doré que existió en la Rambla de Cataluña entre los años 1908 y 1922. Algunos autores consideran que el nombre es un homenaje al artista francés, grabador e ilustrador Gustave Doré.

La relación del Cine Doré con Pedro Almodóvar va más allá de servir de escenario de sus películas. En marzo de 2017 la Filmoteca Española le dedicó una retrospectiva. El director intervino junto con sus actores en los coloquios de La Ley del Deseo (1987), La Mala Educación (2004) y Volver (2006). El Cine Doré fue además el lugar escogido para acoger el preestreno de Dolor y Gloria (2019) en marzo de 2019.




viernes, 22 de marzo de 2019

Noticias - Estreno de Dolor y Gloria

La intensa promoción de Dolor y Gloria (2019), la nueva película de Pedro Almodóvar que hoy se estrena en toda España, culminó anoche con la presentación del film en el Cine Doré, sede de la Filmoteca Española.

Pedro Almodóvar presenta Dolor y Gloria (2019) en el Cine Doré

Con el preestreno concluía la promoción de la película, que arrancó la semana pasada con la presentación a los medios en el Hotel Villamagna de Madrid. El equipo al completo quiso arropar al director en la presentación de la que dicen es la más personal de sus películas. «Es una película que cabe en los metros en los que yo vivo. No sólo es local; está reducida casi a mi salón», contaba Pedro Almodóvar. El director no se cansa de repetir que él está en todas sus películas, pero nunca tanto como en ésta, lo más cercano a un autorretrato que hay en su filmografía. El equipo al completo quiso arropar al director en la presentación de la que dicen es la más personal de sus películas. «Es una película que cabe en los metros en los que yo vivo. No sólo es local; está reducida casi a mi salón», contaba Pedro Almodóvar. El director no se cansa de repetir que él está en todas sus películas, pero nunca tanto como en ésta, lo más cercano a un autorretrato que hay en su filmografía.

El equipo al completo en la presentación de Dolor y Gloria (2019)

El pasado 13 de marzo, la Gran Vía se vistió de gala . Por la alfombra roja del Cine Capitol desfiló el equipo al completo de Dolor y Gloria (2019), además de numerosos amigos y artistas con los que el director manchego ha trabajado, como Marisa Paredes, Rossy de Palma, Loles León, María Barranco, Kiti Mánver, Lola Dueñas, Elana Anaya, Hugo Silva, Carlos Areces o Jan Cornet. «Desde 2008 no tenía un estreno en la Gran vía y, la verdad, tenía ganas», dijo Pedro Almodóvar dentro de la sala.

Una larguísima ovación con todo el público en pie emocionaba al reparto y al cineasta tras acabar la película en su estreno mundial en el Cine Capitol de la Gran Vía el miércoles por la noche. «Ha sido maravilloso. He visto muchos ojos húmedos», explicaba Pedro Almodóvar en la sala Joy Eslava, donde el director festejó con un espectáculo para amigos el estreno de su película.

Pedro Almodóvar, Penélope Cruz y Antonio Banderas en la premiere de Dolor y Gloria (2019)

La Terremoto de Alcorcón ejerció de maestra de ceremonias dando paso a los números musicales con los que se revivieron algunas de las escenas más icónicas de la filmografía de Almodóvar. Leonor Watling fue la primera en actuar interpretando la canción Currucucú, con la que emocionó a todos los asistentes. Junto con Asier Etxeandia, y arropados por un grupo de mariachis, la pareja cantó después Soy infeliz. Hugo Silva apareció sobre el escenario cual Femme Letal, luciendo un minivestido rojo de lentejuelas y haciendo un playback de Un año de amor, como hiciera Miguel Bosé en Tacones Lejanos (1991). La bailarina y coreógrafa Blanca Li interpretó Piensa en mí seguida de Miguel Ángel Silvestre y Álex González que bailaron al son de Lo dudo de Los Panchos. Mariola Fuentes se convirtió en Lola Flores cantando A tu vera y la Terremoto de Alcorcón hizo un divertido playback de Puro teatroRaúl Arévalo volvió a ponerse el uniforme de azafato de Los Amantes Pasajeros (2013) para bailar junto con Leonor y Asier la coreografía de I'm so excited. Con Pavo real y La vida es un carnaval, interpretadas por Asier Etxeandia, parecía que acababa el espectáculo, pero aún faltaba la última canción. Loles León y Antonio Banderas subieron al escenario para entonar Resistiré junto al director, el elenco de Dolor y Gloria (2019) y todo el público, poniendo el broche de oro a una noche irrepetible. 

jueves, 21 de marzo de 2019

Chicas Almodóvar - Penélope Cruz

Penélope Cruz

Penélope Cruz (Alcobendas, Madrid, 1974) se sintió desde niña atraída por el mundo del arte y la interpretación y especialmente desde el momento en el que vio la película Átame! (1990) de Pedro Almodóvar. A partir de ese momento decidió ser actriz para poder llegar a cumplir su sueño de trabajar algún día con Pedro Almodóvar. Recibió nueve años de aprendizaje de ballet clásico en el Conservatorio Nacional de Madrid, cuatro años de mejora de la danza en diversos cursos en la Escuela Cristina Rota en Nueva York y tres años de ballet español con Ángela Garrido. Paralelamente estudió interpretación y se presentó a multitud de pruebas para poder comenzar a trabajar en el cine como actriz. La primera aparición interpretativa de Penélope Cruz fue en el videoclip de la canción La Fuerza del Destino del grupo pop Mecano. Tras ello surgió la oportunidad de presentar en Telecinco La Quinta Marcha (1990 - 1993), programa musical donde coincidió con Jesús Vázquez. 

La primera película de Penélope Cruz fue El Laberinto Griego (1990), dirigida por Rafael Alcázar, y después vino su explosión cinematográfica con Jamón, Jamón (1992) del director Bigas Luna. Con esta película obtuvo su primera nominación a los premios Goya como mejor actriz protagonista. También en ese año rodó Belle Époque (1992), de Fernando Trueba, ganadora del Óscar a la mejor película de habla no inglesa en 1993 y de nueve premios Goya. Tras estas dos películas, con Penélope Cruz nació una nueva promesa del cine español que durante la primera parte de la década de los noventa no paró de trabajar.

En 1996 protagonizó La Celestina (1996), de Gerardo Vera, y la comedia romántica El Amor Perjudica Seriamente la Salud (1996), de Manuel Gómez Pereira. En 1997 Penélope Cruz vio cumplido su gran sueño al colaborar con un pequeño personaje en la película Carne Trémula (1997), de Pedro Almodóvar, una colaboración que supondría el inicio de una prolífica relación artística entre actriz y director. También en 1997 protagonizó Abre los Ojos (1997), dirigida por Alejandro Amenábar, un grandísimo éxito de taquilla que la lanzó de forma culminante a la fama y al prestigio nacional. Tras estas dos películas, la actriz protagonizó La Niña de Tus Ojos (1998), de Fernando Trueba, con la cual logró su primer premio Goya como mejor actriz protagonista. Tras el arrollador éxito alrededor del mundo de Todo Sobre mi Madre (1999), donde Cruz interpretaba a la Hermana Rosa, la actriz dio el salto a Hollywood con películas como All the Pretty Horses (2000), La Mandolina del Capitán Corelli (2001), Vanilla Sky (2001), Blow (2001) o Gothika (2003).

De vuelta a Europa, en 2004 protagonizó la película italiana No te muevas (2004), por la que ganó el premio David de Donatello a la mejor interpretación femenina. La siguiente colaboración entre Pedro Almodóvar y la actriz fue en Volver (2006), por la que ganó el premio a la mejor interpretación femenina en el Festival de Cannes de 2006 (compartido con el resto de actrices del filme) y el premio Goya a mejor actriz protagonista. Gracias a esta película se convirtió en la primera actriz española candidata a un Óscar como mejor actriz protagonista, compitiendo con Judi Dench, Meryl Streep, Kate Winslet y Helen Mirren, quien resultaría finalmente ganadora. A continuación protagonizó Elegy (2008), de Isabel Coixet. En ese mismo año rodó junto a Javier Bardem, Scarlett Johansson y Rebecca Hall Vicky Cristina Barcelona (2008) del director estadounidense Woody Allen. Su trabajo fue especialmente elogiado y por él obtuvo el Óscar a mejor actriz de reparto, así como un premio Goya, el tercero de su historial, también en la categoría de mejor actriz de reparto. A continuación encarnó uno de los personajes centrales de Los abrazos rotos (2009) y participó en el musical Nine (2009) bajo la dirección de Rob Marshall, por el que fue nominada por tercera vez en cuatro años, al Óscar. En 2011 participó como coprotagonista en la cuarta entrega de la saga Piratas del Caribe (2011) y trabajó nuevamente con Woody Allen en To Rome with Love (2012). Entre sus últimos trabajos destacan Volver a nacer (2013), The Counselor (2013), Ma ma (2014), Zoolander 2 (2016), La Reina de España (2016), Loving Pablo (2017), Asesinato en el Orient Express y Todos lo Saben (2018).

En televisión, Penélope Cruz ha participado en la serie American Crime Story: The Assassination of Gianni Versace (2018) del canal FX interpretando el papel de Donatella Versace.

En 2018 recibió la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes, concedida por el Gobierno de España. También en 2018, la actriz Penélope Cruz recibió el Premio Cesar de Honor en reconocimiento a toda su carrera, marcando un antes y un después en la historia del cine español al tratarse de la primera vez que la Academia del Cine Francés premiaba el trabajo de una actriz española en ésta categoría.

Su trabajo con Almodóvar comienza en 1997 con Carne Trémula (1997). Los primeros ocho minutos del film constituyen un set piece del que el director ha confesado en reiteradas ocasiones sentirse especialmente orgulloso. Penélope Cruz es Isabel, una prostituta a punto de dar a luz en nochevieja. Doña Centro (Pilar Bardem), la madame del burdel, logra parar un autobús donde finalmente nace Victor (Liberto Rabal).

Penélope Cruz es Isabel en Carne Trémula (1997)

Pedro Almodóvar vuelve a contar con Penélope Cruz en su siguiente película, Todo Sobre Mi Madre (1999). En ella interpreta a la hermana Rosa, una joven monja que vive y trabaja en una casa de acogida para prostitutas y travestis con problemas. Finalmente será ella quien busca asilo en casa de su amiga Manuela (Cecilia Roth) pues está embarazada de un travesti al que ayudó a desintoxicarse.

Penélope Cruz como la Hermana Rosa en Todo Sobre Mi Madre (1999)

En Volver (2006), Penélope Cruz interpreta a Raimunda, una madre joven, emprendedora, con un marido en paro y una hija en plena adolescencia que recibe la visita de su madre muerta (Carmen Maura). Gracias a su espléndida interpretación Penélope Cruz se convirtió en la primera actriz española en ser nominada como mejor actriz protagonista para los premios Oscar.

Penélope Cruz interpreta a Raimunda en Volver (2006)

Tras el éxito de Volver (2006), Pedro Almodóvar vuelve a dirigir a Penélope Cruz en Los Abrazos Rotos (2009). Ella es Lena Rivero, la joven protagonista de Chicas y Maletas, la última película del director Mateo Blanco (Lluís Homar). Durante el rodaje se enamorarán el uno del otro dando comienzo a una historia dominada por la fatalidad, los celos, el complejo de culpa y el abuso de poder.

Penélope Cruz es Lena, la protagonista de Los Abrazos Rotos (2006)

En Los Amantes Pasajeros (2013), Penélope Cruz realiza un breve cameo al inicio del film. Interpreta A Jessica, operaria de pista de la aerolínea Península y responsable, junto a su marido León (Antonio Banderas) del problema técnico que sufrirá el vuelo 2549 con destino a México DF.

Penélope Cruz es Jessica en Los Amantes Pasajeros (2013)

En Dolor y Gloria (2019), Penélope Cruz interpreta a Jacinta, la madre del director de cine Salvador Mallo (Antonio Banderas), en su juventud.

Penélope Cruz es la madre en Dolor y Gloria (2019)

En Madres Paralelas (2021), Penélope Cruz interpreta a Janis, una fotógrafa que acaba de quedarse embarazada del arqueólogo (Israel Elejalde) que le está ayudando en la excavación de la fosa donde esta enterrado su bisabuelo.

Penélope Cruz interpreta a Janis en Madres Paralelas (2021)

domingo, 3 de marzo de 2019

Chicos Almodóvar - Antonio Banderas


Antonio Banderas

Antonio Banderas (Málaga, 1960) inició su carrera actoral a los 19 años cuando se trasladó a Madrid, en el contexto de agitación cultural conocida como la movida madrileña. Allí actuó en pequeños teatros hasta iniciarse en el cine de la mano de Pedro Almodóvar. El propio nombre artístico de Antonio Banderas se debe a una sugerencia de Almodóvar. Ambos realizaron juntos hasta cinco películas en la década de los 80. En esta etapa, Banderas trabajó también con otros directores españoles como Francesc Betriu en Réquiem por un Campesino Español (1985) y en comedias como La Corte de Faraón (1985) de José Luis García Sánchez y Bajarse al Moro (1988) de Fernando Colomo.

Gracias a esas películas, fundamentalmente gracias al éxito internacional de Mujeres al Borde de un Ataque de Nervios (1988), el nombre de Banderas comenzó a hacerse popular en los círculos cinéfilos. Antonio Banderas debutó en el mundo anglófono junto a Armand Assante en Los Reyes del Mambo (1992). En aquella época apenas sabía hablar en inglés y tuvo que aprenderse los textos fonéticamente. Pero pronto obtuvo dos papeles de especial importancia: el primero, como pareja de Tom Hanks en Philadelphia (1993), película de Jonathan Demme sobre el sida que ganó dos premios Oscar y que le abriría definitivamente las puertas de Hollywood; y el segundo papel, encarnando al vampiro francés Armand en Entrevista con el Vampiro (1994), junto a Brad Pitt y Tom Cruise. Posteriormente rodó ¡Dispara! (1993) con Francesca Neri, bajo dirección de Carlos Saura, pero las mayores ofertas le llegaban de Estados Unidos, por lo que no volvería a actuar en el cine español hasta casi veinte años después, de nuevo con Pedro Almodóvar. La única excepción fue Fernando Trueba, con quien Banderas trabajó en Two Much (1995) en cuyo rodaje congenió con la que sería su segunda esposa, Melanie Griffith.

En 1996 Banderas participó junto a Madonna en la adaptación al cine del famoso musical Evita (1996). Con más de 140 millones de dólares de recaudación y nominada a cuatro premios Oscar, Evita confirmó la valía musical del actor español y le permitiría acceder, años después, a los escenarios de Broadway. Fue en 2003, con la reposición del musical Nine de Maurey Yeston. Por este papel, Banderas ganó los premios Outer Critics Circle y Drama Desk, y fue nominado para el Premio Tony al mejor actor en un musical.

A lo largo de su vasta carrera como actor ha trabajado con directores como Robert Rodríguez, Woody Allen, Betty Kaplan, Alan Parker y Brian De Palma, codeándose con estrellas como Brad Pitt, Tom Cruise, Angelina Jolie, Salma Hayek, Tom Hanks, Madonna, Denzel Washington, Anthony Hopkins, Meg Ryan, Emma Thompson, Johnny Depp, Sylvester Stallone y Morgan Freeman, entre muchos otros. Desde 2004 el actor español ha participado en la saga de animación Shrek, prestando su voz al personaje del gato con botas, personaje con el que protagonizó en 2011 un spin-off.

Al otro lado de las cámaras, Antonio Banderas ha firmado trabajos como director en Locos en Alabama (1999) y El Camino de los Ingleses (2006), rodada en su Málaga natal. Precisamente su provincia malagueña le nombró Hijo Predilecto en 2001.

Antonio Banderas fue nombrado hijo predilecto de Andalucía en 2013​ y caballero legionario de honor. En 2015 recibió el Goya de Honor de la Academia de Cine de España y en 2017 fue distinguido con el Premio Nacional de Cinematografía.

En Laberinto de Pasiones (1982), Antonio Banderas interpreta a Sadec, un joven homosexual tiraní con un desarrollado sentido del olfato, que termina por darse cuenta de que el hombre con el que estuvo una noche y de quien se ha enamorado, es Riza Niro (Imanol Arias), el hijo del derrocado emperador de Tirán, a quien sus compañeros compatriotas intentan capturar y llevar de regreso prisionero de vuelta a su patria.

Antonio Banderas es Sadec en Laberinto de Pasiones (1982)


En Matador (1986), Antonio Banderas interpreta a Ángel, un reprimido aprendiz de torero que correrá con la culpa de los asesinatos cometidos por su maestro Diego Montes (Nacho Martínez).
Antonio Banderas es Ángel en Matador (1986)

En La Ley Del Deseo (1987), Antonio Banderas interpreta a Antonio, el celoso amante del célebre director de cine Pablo Quintero (Eusebio Poncela).

Antonio Banderas en La Ley Del Deseo (1987)

En Mujeres al Borde de un Ataque de Nervios (1988), Antonio Banderas es Carlos, el hijo de Iván (Fernando Guillén), ex-pareja de Pepa (Carmen Maura). Inoportunamente, Carlos se presentará junto con su prometida Marisa (Rossy de Palma) en la casa de Pepa, quien la ha puesto en venta.

Antonio Banderas en Mujeres al Borde de un Ataque de Nervios (1988) 

En Átame! (1990), Antonio Banderas interpreta a Ricki (Antonio Banderas)  un huérfano que ha vivido toda su vida en diferentes instituciones sociales. Cuando a los 23 años sale del centro psiquiátrico raptará a la actriz Marina Osorio (Victoria Abril) para tratar de enamorarla y formar con ella una familia. «Tengo veintitrés años, cincuenta mil pesetas y estoy solo en el mundo. Me gustaría ser un buen marido para ti y un buen padre para tus hijos». 

Antonio Banderas interpreta a Ricki en Átame! (1990)

En La Piel Que Habito (2011), Antonio Banderas interpreta al Doctor Robert Ledgard, eminente cirujano plástico, que se interesa por la creación de una nueva piel con la que hubiera podido salvar a su mujer.

Antonio Banderas como el Doctor Robert Ledgard en La Piel Que Habito (2011)

En Los Amantes Pasajeros (2013),  Antonio Banderas es León, uno de los operarios de pista de la aerolínea Península, responsable directo del problema técnico que sufrirá el vuelo 2549 con destino a México DF.


Antonio Banderas es León en Los Amantes Pasajeros (2013)

En Dolor y Gloria (2019), Antonio Banderas interpreta a Salvador Mallo, un célebre director de cine que conoció el éxito en los años ochenta y que en la actualidad se enfrenta a una crisis creativa. Por su interpretación recibió el premio del Festival de Cannes y el premio Goya a mejor actor, además de una nominación al Oscar a mejor actor.

Antonio Banderas es Salvador Mallo en Dolor y Gloria (2019)